La Contraloría General de la República detectó irregularidades en la Dirección Regional Metropolitana del Instituto de Desarrollo Agropecuario, Indap, tras revisar la entrega de créditos de fomento y la fiscalización interna del servicio. El hallazgo incluye beneficios otorgados a personas que no cumplían los requisitos y una supervisión en terreno muy por debajo de lo exigido por la propia normativa.
Entre los casos observados, el organismo encontró tres beneficiarios de créditos de fomento con antecedentes vinculados a actividades ilícitas, como cultivo de marihuana y usurpación de aguas. También detectó que Indap entregó créditos a personas que tenían vehículos de lujo avaluados en más de $128 millones y a otras que declaraban capital propio superior a esa misma cifra, situaciones que la Contraloría estimó incompatibles con las condiciones de acceso al apoyo.
El informe además advierte que 16 personas beneficiadas mostraban ingresos por actividades distintas a la explotación agrícola, como remuneraciones, honorarios o arriendos. La Contraloría fue categórica al recordar que, para optar a este beneficio, la principal fuente de recursos debe ser precisamente la actividad agrícola. Ese punto es central porque el sistema de fomento de Indap está diseñado para apoyar a quienes dependen de la producción del campo como sustento principal.
La revisión también encontró 23 casos en que se entregaron créditos por más de $62.155.496 sin acreditar la tenencia legítima de los predios que esas personas declararon ante Indap. En la práctica, eso significa que el servicio aprobó financiamiento sin verificar un requisito básico para respaldar la información presentada por los postulantes.
El problema no termina en quién recibió los recursos, sino en cuán poco se controló después. Durante 2024, Indap otorgó 566 créditos de corto plazo y solo realizó 36 supervisiones en terreno, lo que equivale a un 6% del total. La propia normativa interna del organismo exige un mínimo de 10% de supervisión, por lo que el nivel de fiscalización quedó por debajo de lo que la institución debe cumplir.
La señal que deja el informe es clara: no se trata solo de errores aislados, sino de fallas en la puerta de entrada y también en el seguimiento posterior. Si Indap entrega beneficios a personas sin cumplir requisitos, con antecedentes incompatibles o sin acreditar la tenencia de predios, y además supervisa menos de lo que exige su norma, el sistema pierde la capacidad de distinguir entre apoyo agrícola legítimo y asignación defectuosa de recursos públicos.

