Bad Bunny abrió el sábado 30 de mayo su residencia de 10 fechas en Madrid con un estreno a estadio lleno en el Riyadh Air Metropolitano y un invitado sorpresa que hizo estallar la noche: Myke Towers, que apareció en “Adivino” y se quedó después para un medley con “Diosa”, “Si Se Da”, “Lala” y “La Falda”.
El regreso explica por qué Madrid buscaba este concierto. El artista llevaba casi 10 años sin actuar en la capital española y lo dijo apenas empezó el show, cuando agradeció al público por esperarle tanto tiempo. “It feels good to be here in Madrid”, dijo también, antes de prometer: “Tonight, we’re going to sing a lot of songs we haven’t sung before. I hope you’re ready.”
La cifra que da peso a esta residencia es tan grande como el estadio. La serie, que forma parte de la primera etapa del Debí Tirar Más Fotos World Tour, está prevista para reunir a más de 550.000 asistentes en el Riyadh Air Metropolitano a lo largo de sus 10 noches, una escala que convierte la parada madrileña en una de las más ambiciosas de su gira.
Dentro del escenario, Bad Bunny sostuvo el arranque con un repertorio de más de dos horas y media que recorrió “La Mudanza”, “Callaíta”, “Turista”, “Tití Me Preguntó”, “Me Porto Bonito”, “Yonaguni” y “Dákiti”. Fuera de él, el espectáculo también giró alrededor de Puerto Rico: cinco fans fueron seleccionados para subir después de repetir “Acho, PR es otra cosa”, y por La Casita, la segunda tarima construida como una casa puertorriqueña, pasaron Esther Expósito, María León y Chiara Ferragni.
La celebración, sin embargo, convivió con un dato que le dio otro tono al regreso. Bad Bunny no solo volvía a un recinto agotado; volvía después de una ausencia larga, la misma que hizo que cada gesto sonara a reencuentro. Él lo cerró con una frase que sonó más a promesa que a despedida: “I’m ready to spend the next three weeks here.” Lo que falta ahora es ver cuántas de esas noches madrileñas acabará convirtiendo en otra cita masiva antes de que la residencia siga su curso.

