Nuria Roca no descarta volver a pasar por el altar con Juan del Val. “Estoy muy feliz y muy bien. Igual nos casamos otra vez”, dijo la presentadora, de 54 años, en una entrevista publicada el 23 de marzo en la que repasó una relación que cumple ya un cuarto de siglo.
Roca y Del Val celebraron 25 años de matrimonio el pasado octubre, aunque no organizaron ninguna fiesta por sus bodas de plata. “No hemos hecho ninguna celebración por nuestras bodas de plata y nosotros somos muy de celebrar”, explicó, antes de dejar claro que sigue viendo en su marido las mismas cualidades que la conquistaron al principio: su humor, su creatividad y su manera de hacer “fácil” la vida.
La presentadora también habló de la casa de campo que acaba de terminar en Candeleda, en la Sierra de Gredos, y que se muestra por primera vez en la entrevista. La vivienda se ha convertido en otro escenario de una vida familiar y profesional marcada por la continuidad: Nuria Roca y Juan del Val llevan años compartiendo proyectos, y él estaba en Barcelona cuando ella adelantó que se verían al día siguiente en el plató de El Hormiguero.
La pareja tiene tres hijos, Juan, Pau y Olivia, de 23, 19 y 15 años, respectivamente. Roca subrayó que ambos han cambiado con el tiempo, pero lo han hecho “juntos y de la misma manera”, y resumió su vínculo con una frase que deja poco margen a la duda: “Nos entendemos muy bien y nos lo pasamos muy bien juntos”.
En esa misma conversación, la comunicadora insistió en que su relación funciona por voluntad y por afinidad, no por inercia. Dijo que Del Val es muy detallista, más que ella, y que él es impulsivo, aunque ella lo es todavía más. También reconoció que, cuando trabajan, se comportan como compañeros y no como marido y mujer. “Para nada”, afirmó al explicar que comparten plató o proyecto al margen de su vida privada.
La entrevista dibuja una pareja que no habla de estabilidad como una consigna, sino como una elección sostenida durante años. Roca lo resumió con otra idea que encaja con todo lo que contó sobre su matrimonio, sus hijos y su casa en Ávila: quererse puede ser fácil, pero gustarse durante tanto tiempo es lo que de verdad cuesta.

