Otros 25 bancos se han sumado a un consorcio europeo que prevé lanzar este año una criptomoneda vinculada al euro, en una apuesta más amplia por llevar parte de los pagos digitales al terreno de la blockchain. El grupo, que el año pasado constituyó en Ámsterdam una empresa llamada Qivalis, cuenta ahora con 37 instituciones financieras de 15 países.
Entre los nuevos miembros figuran ABN Amro, Rabobank, Sabadell, Bankinter, Bank of Ireland, Handelsbanken y Nordea, según los datos facilitados. Con esa ampliación, el proyecto gana peso frente a un mercado dominado por Tether y Circle, que concentran la mayoría de las stablecoins usadas hoy en el comercio de criptomonedas.
La escala sigue, sin embargo, muy lejos de los emisores que ya mandan en este negocio. Tether dice tener alrededor de 190.000 millones de dólares en tókenes vinculados al dólar en circulación, mientras Circle afirma contar con unos 77.000 millones. Frente a esos volúmenes, la única referencia relevante en euros citada hasta ahora es SG-FORGE, que lanzó en 2023 una criptomoneda estable vinculada al euro y tiene 105,6 millones de euros en circulación, equivalentes a 122,40 millones de dólares.
Qivalis se presenta como una respuesta europea al dominio de Estados Unidos en los pagos digitales y también como una puerta de entrada a un sistema futuro en el que activos como bonos e inmuebles puedan negociarse como criptoactivos basados en blockchain. Jan-Oliver Sell, de la iniciativa, resumió la lógica del proyecto al decir que el euro es la moneda de Europa y que la infraestructura financiera en cadena debería soportarlo, construida por instituciones europeas y regida por normas europeas.
El Banco Central Europeo, sin embargo, se muestra escéptico sobre los beneficios de este tipo de iniciativas. Ese recelo convive con una realidad incómoda para el consorcio: pese a la presencia de una stablecoin en euros ya lanzada por SG-FORGE, hay pocos indicios de demanda de alternativas vinculadas al euro, lo que deja al proyecto frente al mismo reto que intenta resolver, convencer al mercado de que necesita una opción europea antes de que el mercado la pida.

