Lectura: Muriqi empuja al Mallorca a una jornada final al límite por la permanencia

Muriqi empuja al Mallorca a una jornada final al límite por la permanencia

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El llega a la última jornada de LaLiga obligado a ganar y a esperar un milagro para evitar el descenso. Este sábado, el equipo balear no solo necesita imponerse en su partido: también debe confiar en derrotas de y Osasuna y en que Levante no sume al menos un punto.

La figura que sostiene esa mínima esperanza es . El delantero ha marcado 22 goles en LaLiga esta temporada, dos menos que Kylian Mbappé en la pelea por el pichichi, y esos tantos representan el 50% de los 44 goles ligueros del Mallorca. Es una producción descomunal para un equipo que, aun así, se asoma al abismo.

La magnitud del dato ayuda a entender por qué el caso del Mallorca trasciende una simple lucha por la permanencia. Tal y como publicó , periodista de la COPE, en sus redes personales, hubo tres precedentes en LaLiga de equipos que descendieron con un futbolista por encima de los 20 goles. marcó 21 con el Sporting de Gijón antes del descenso en la temporada 1975-76; hizo otros 21 con el Rayo Vallecano, que también bajó en 1979; y firmó 24 con el Atlético de Madrid en 1999-2000, un curso que terminó de la peor manera para el club.

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El marco histórico deja al Mallorca ante un escenario casi imposible. Si el descenso se confirma, sería el cuarto equipo en la historia de LaLiga que cae con un goleador de más de 20 tantos en la plantilla, una rareza que subraya lo poco que se ha traducido el rendimiento de Muriqi en puntos. El equipo ha completado 38 jornadas con 9 victorias, 8 empates y 17 derrotas, una hoja de ruta insuficiente para sobrevivir pese al peso ofensivo de su ariete.

También hay una lectura incómoda para el propio delantero. Sus 22 goles han convertido a Muriqi en el gran argumento del Mallorca, pero no han bastado para sostener al equipo en una temporada en la que el gol ha llegado casi por mitades exactas desde sus botas. La dependencia es tan clara como el riesgo: si el equipo cae, lo hará con uno de los registros individuales más productivos de su historia reciente y con la sensación de que ni siquiera una cosecha de delantero líder pudo compensar el resto de la campaña.

El domingo quedará la comprobación definitiva. El Mallorca necesita ganar, necesita ayuda ajena y necesita que la combinación de resultados le salga perfecta para no acompañar a la larga lista de clubes que han terminado hundidos pese a contar con un goleador en plenitud.

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