El Real Madrid venció 2-0 al Oviedo en el Bernabéu en una noche marcada por los silbidos a Kylian Mbappé, el malestar contra Florentino Pérez y dos goles repartidos entre Gonzalo y Jude Bellingham. Fue el primer partido de los dos que le quedaban al equipo en casa antes del cierre de la temporada, y el estadio respondió desde el inicio a la tensión acumulada en las últimas jornadas.
En el minuto 8 aparecieron dos pancartas contra Pérez con los mensajes “Florentino, culpable” y “Florentino vete ya”. Las retiró con rapidez seguridad privada, después de que el club, según Cope, ordenara sacarlas por estar hechas con material ignífugo sin el certificado exigido. El ambiente ya venía cargado desde el arranque, y la grada lo dejó claro con una reacción fría a varios nombres propios.
Vinicius también fue abucheado, sobre todo en la primera parte. Camavinga recibió silbidos en el minuto 25 tras perder un balón sin presión en el centro del campo. Y hubo una indiferencia notable hacia Tchouaméni, uno de los jugadores implicados la semana pasada en un doble duelo con Valverde. En ese contexto, el equipo encontró el primer golpe justo antes del descanso: Gonzalo marcó en el minuto 45 y puso por delante al Madrid.
Mbappé volvió a jugar después de tres semanas fuera, pero su regreso no pasó desapercibido. Empezó a calentar en el minuto 60 y fue silbado desde ese momento, además de cada vez que tocó la pelota. Entró en el minuto 69 por Gonzalo, todavía bajo ese ruido constante, y el partido siguió avanzando con la grada pendiente de más que del marcador.
El cierre lo puso Bellingham en el minuto 81, con el 2-0 que selló una victoria útil y dejó otra imagen difícil de maquillar para el club: el Bernabéu no solo celebró el resultado, también expresó su juicio sobre la dirección, el momento y algunos de los nombres que hoy sostienen al Real Madrid.

