Jordan Firstman vivió la noche que cualquier debutante sueña y pocos consiguen. Su primera película como director, Club Kid, se estrenó en el Festival de Cannes dentro de la sección Un Certain Regard y el público del Théâtre Claude Debussy respondió con una ovación de seis minutos. Entre aplausos, Firstman lloró, besó a su coprotagonista Diego Calva y levantó en brazos a su joven compañero de reparto ante los vítores de la sala.
El momento tuvo el peso de un lanzamiento que no se parece a una simple presentación de mercado. Club Kid sigue a un promotor de fiestas de Nueva York que ha perdido el rumbo y se ve obligado a cambiar su vida cuando aparece un visitante inesperado. La película reúne a Cara Delevingne, Diego Calva, Miss Benny, Reggie Absolom y Eldar Isgandarov, y su recepción en Cannes coloca a Firstman en un espacio nuevo: ya no solo como figura reconocible por sus sketches en Instagram y TikTok, o por papeles en I Love L.A., Ms. Marvel, English Teacher y Hacks, sino como director capaz de sostener la atención de una de las salas más observadas del festival.
Antes de llegar a esta noche, Firstman ya había probado la dirección con los cortos Call Your Father, en 2016, y Men Don’t Whisper, en 2017. También actuó en Rotting in the Sun en 2023 y lanzó el año pasado su primer álbum de comedia, Secrets. Para Club Kid, además, Cannes marcó su primera vez en el festival, y la respuesta del público sugirió que no llegó como una curiosidad de paso, sino como un estreno con verdadera tracción.
El reparto aporta a esa lectura una mezcla poco habitual. Reggie Absolom, de 13 años, interpreta al hijo adorable pero complicado que el personaje de Firstman nunca supo que había engendrado. Eldar Isgandarov encarna a un invitado de la casa que no se marcha. Colleen Camp hace de vecina excéntrica, y Saturn Risin9 aparece como uno de los amigos de fiesta del protagonista. Esa combinación de comedia y desorden emocional da a la cinta un tono que encaja con la historia de un hombre obligado a enfrentarse a su propia ruina cuando la vida irrumpe en su puerta.
Firstman había adelantado su entusiasmo por proyectar la película en la sala Debussy, donde dijo que era un honor actuar y que no podía esperar a que la cinta se viera allí. La ovación de seis minutos dejó poco espacio para dudas sobre la primera impresión: Club Kid salió de Cannes no como una apuesta pendiente, sino como un estreno que encontró respuesta inmediata. La pregunta que ahora pesa no es si el público francés lo recibió, sino si Firstman puede convertir esa noche en el inicio real de una carrera como cineasta y no solo en un desvío exitoso de su trayectoria en pantalla.
