Carlos Sainz se convirtió este jueves en el primer piloto en completar una vuelta al circuito del Gran Premio de España de Fórmula 1 en Madrid, en la primera sesión sobre un trazado ya asfaltado que debutará oficialmente del 11 al 13 de septiembre de 2026. El madrileño, embajador de Madring, se puso al volante de un Ford Mustang para abrir una jornada marcada por la velocidad, la pendiente y una curva Monumental que ya dejó señales de ser el punto más comentado del recorrido.
El circuito tiene 5,4 kilómetros, 22 curvas y una recta principal de 837 metros. Sainz explicó que la primera parte le gustó especialmente porque ahí se verá “cómo nos peleamos con el coche”, y señaló que, tras la curva 3, los monoplazas podrán alcanzar entre 320 y 330 kilómetros por hora, con una gestión de batería que calificó de muy estratégica. También destacó el ascenso hacia Las Cárcavas, que arranca en la curva 6 y supera el 8% de pendiente, y la zona de La Monumental, con 24% de peralte y más de medio kilómetro de longitud, donde dijo que se disfrutará “un Fórmula 1 a tope”.
La vuelta sirvió para enseñar un trazado híbrido, técnico y rápido, con cambios de ritmo claros entre el tramo central y el cierre. Entre las curvas 13 y 17, Sainz las comparó con Spa y Silverstone por su velocidad; en la zona cercana a los recintos feriales, describió un muro en la curva 20, una curva 21 lenta y una salida abierta en la 22, que, según su impresión, puede sorprender a más de uno. El piloto también insistió en que el circuito era “más rápido de lo que parece” y remató que La Monumental le impresionó más de lo esperado porque, además de peraltada, es ciega. Esa combinación, dijo, forma “un buen cóctel” para la carrera de Madrid.
La sesión llegó después de que el trazado fuera asfaltado por primera vez, un paso que permite empezar a medir de verdad lo que promete el circuito antes de su estreno en el calendario. Madrid aspira a presentar en 2026 una carrera con una identidad propia dentro del Mundial, y la primera vuelta de Sainz dejó la sensación de que Madring mezcla velocidad, técnica y puntos de adelantamiento en un paquete pensado para no dar respiro.

