OpenAI lanzó una nueva experiencia de finanzas personales integrada directamente en ChatGPT y, por ahora, la ofrece a usuarios Pro en Estados Unidos. La herramienta funciona con GPT-5.5 y permite vincular de forma segura cuentas bancarias, tarjetas de crédito y plataformas de inversión para reunir en un solo panel gastos, suscripciones activas y el rendimiento general de una cartera de activos.
La compañía dijo que el servicio puede sincronizarse con más de 12.000 entidades financieras a través de Plaid, una amplitud que lo coloca de entrada en competencia con el hábito de revisar saldos, recibos y posiciones repartidos entre varias aplicaciones. OpenAI añadió que el sistema no puede hacer transacciones ni ver los números completos de las cuentas, y que las personas pueden desconectar sus enlaces en cualquier momento.
La apuesta llega en un momento en que muchas finanzas personales siguen fragmentadas entre hojas de cálculo, aplicaciones distintas y resúmenes incompletos. OpenAI presenta esta función como una forma de concentrar esa información dentro del chat y de reducir errores del modelo en recomendaciones financieras. También ofrece preguntas complejas sobre decisiones de largo plazo, como la compra de una vivienda o el análisis del riesgo de inversión, además de detectar patrones de gasto y proponer planes de ahorro ajustados al ingreso del usuario.
La seguridad y el control de datos forman parte central del lanzamiento. OpenAI dijo que la información sincronizada se elimina de sus servidores en un plazo máximo de 30 días después de la desconexión y que los usuarios conservan el control sobre el uso de sus datos para entrenamiento. La plataforma también incluye chats temporales en los que la conexión financiera permanece desactivada, y recomienda habilitar autenticación multifactor en todas las cuentas enlazadas.
La eficacia del asistente fue evaluada con más de 50 profesionales de las finanzas. Según esa prueba, GPT-5.5 Thinking obtuvo 79 sobre 100 en tareas financieras complejas, una puntuación superior a la de versiones anteriores. Para Daniel McCarthy, esa integración cambia la manera de trabajar con los datos. Dijo que tenerlo dentro de una aplicación que ya usa a diario y poder interactuar de forma conversacional es una gran ventaja, porque le permite hacer una pregunta en lenguaje sencillo y obtener una respuesta sin navegar por paneles ni exportar información a una hoja de cálculo.
El despliegue, por ahora limitado a usuarios Pro en Estados Unidos, apunta a extenderse pronto más allá de esa primera fase. Si OpenAI consigue mantener la precisión que promete y sostener la confianza en el manejo de datos, su nuevo producto puede convertirse en una alternativa real a la mezcla de hojas de cálculo y apps dispersas que todavía domina las finanzas personales digitales.

