Cristian Garín ya está en Alemania y tendrá una nueva oportunidad en el ATP 500 de Hamburgo. El chileno, número 104 del ranking ATP, ingresó al cuadro de clasificación del torneo que comienza este fin de semana después de que una serie de bajas de última hora le abriera la puerta que al principio solo tenía entreabierta como alternante.
Garín confirmó el miércoles en su cuenta de Instagram que ya estaba en territorio alemán, donde se prepara para jugar un torneo que conoce bien. En 2020 alcanzó las semifinales en Hamburgo y cayó ante Stefanos Tsitsipas, una referencia que explica por qué esta parada vuelve a tener peso para él, incluso después de la eliminación temprana que sufrió en el Challenger de Oeiras IV, donde no pudo defender el título.
La cita de Hamburgo llega en un momento clave porque será su último paso antes del cuadro principal de Roland Garros, que arranca el domingo 24 de mayo. Para llegar allí, Garín tendrá que ganar dos partidos en la fase previa y así intentar sumarse al main draw de un torneo que puede darle ritmo competitivo justo antes del segundo Grand Slam de la temporada.
El movimiento también deja ver la fragilidad con la que se arma el camino de varios jugadores fuera del grupo de privilegio del ranking. Garín figuraba inicialmente solo como alternante en la clasificación de Hamburgo por su posición 104 del escalafón, pero las retiradas de último momento cambiaron su suerte y le permitieron entrar en competencia sin esperar un milagro mayor.
Hamburgo, además, le ofrece un escenario conocido en una etapa en la que necesita respuestas rápidas. Ya mostró en 2020 que puede adaptarse a esas canchas y pelear hasta rondas decisivas, pero ahora llega con menos margen y con la obligación práctica de aprovechar cada partido si quiere presentarse en París con algo más que una preparación apurada. El resultado de esta semana dirá si su ruta hacia Roland Garros se fortalece o si vuelve a quedar condicionada por un sorteo y unas bajas que, por ahora, le han dado aire.

