En España, 15 años de cotización bastan para acceder a una pensión contributiva de jubilación, siempre que dos de esos años estén dentro de los 15 anteriores al retiro. Pero ese mínimo abre la puerta a una prestación muy lejos del máximo: con 15 años rasos, el cobro equivale al 50% de la base reguladora, según explicó Ignacio Solsona en un video publicado en su canal antes de que se difundiera esta guía de tramos.
Solsona resumió la lógica del sistema con una frase directa: “Con 15 años rasos de cotización se cobrará una pensión de jubilación equivalente al 50% de la base reguladora”. A partir de ahí, cada mes adicional suma un 0,19% sobre ese porcentaje. En la práctica, quien acredita 22 años de cotización alcanza el 65,96% de la base reguladora; si la base es de 2.000 euros, la pensión resultante sería de 1.319,20 euros brutos en 14 pagas.
El salto sigue siendo gradual hasta tramos más altos. Con 29 años de cotización, el porcentaje sube al 81,92%; si la base reguladora es de 2.600 euros, la prestación bruta se situaría en 2.129,92 euros. Para cobrar el 100% de la base reguladora hacen falta 37 años de cotización, un umbral que marca la diferencia entre recibir una parte de la carrera laboral y cobrarla íntegra al final del retiro.
La publicación de Solsona puso el foco en esos escalones porque no todos los años abren la misma puerta. Con 33 años de cotización se puede pedir la jubilación parcial, mientras que con 35 años se accede a la jubilación anticipada voluntaria. Si se llega a 38 años y seis meses, es posible retirarse a los 65 años con la jubilación ordinaria sin penalización. Sin ese periodo, la edad ordinaria se retrasa hasta los 67 años o hasta completar ese tramo contributivo.
Ahí aparece la parte más discutida del sistema. Solsona defendió que, “de acuerdo con el principio de contributividad, quien más ha contribuido al sistema más debería cobrar. Sin embargo, aquí hay un tope”. Su crítica se apoyó en una de las quejas que dejaron varios usuarios de su canal: el diseño actual no recompensa con más pensión a quien supera los 37 años si se jubila a la edad ordinaria. “Es una incoherencia. Si alargas un año la jubilación te dan una bonificación, pero si te jubilas con 65 años y 47 años cotizados, no solo no te dan bonificación, sin”, lamentó en el video.
Ese límite convive con una salida para quienes han perdido su empleo y todavía no alcanzan los 37 años. En ese caso, pueden valorar un convenio especial con la Tesorería General de la Seguridad Social. Solsona explicó que esa fórmula “tiene un doble aliciente: suma base de cotización económica y también suma tiempo cotizado, con lo que incrementa el porcentaje de la base reguladora”.
La clave de la jubilación en España, hoy, es que el sistema recompensa cada tramo de cotización, pero no de forma ilimitada. Desde los 15 años mínimos hasta los 37 necesarios para llegar al 100%, el recorrido fija cuánto se cobra, cuándo se puede dejar de trabajar y qué margen existe para evitar penalizaciones. La conclusión es clara: más años mejoran la pensión, pero el techo del 100% sigue siendo el último escalón y también el más discutido.
