Aston Villa venció 4-2 a Liverpool el viernes en Villa Park, en un partido que cambió de manos varias veces antes de que el equipo local lo cerrara con autoridad. Ollie Watkins firmó dos goles y una asistencia, Morgan Rogers marcó con un remate curvado justo antes del descanso y John McGinn selló la victoria en el minuto 90.
Liverpool llegó a empatar temprano en la segunda mitad gracias a dos cabezazos de Virgil van Dijk, pero Aston Villa recuperó la ventaja en menos de cinco minutos. Antes de ese giro, Rio Ngumoha había estrellado un balón en el poste, una ocasión que pudo haber cambiado el rumbo de un duelo que terminó inclinándose con fuerza hacia los locales.
El resultado dejó a Liverpool quinto, cuatro puntos por encima de Bournemouth, sexto, aunque con un partido más disputado. Para un equipo que defendía el título, la caída en Villa Park tocó fondo y dejó su clasificación europea bajo amenaza en una jornada en la que Aston Villa ya había asegurado su lugar en la próxima Champions League antes incluso de jugar.
La estadística de Aston Villa contra Liverpool FC en este cruce reciente cuenta una historia sencilla y dura para la visita: el equipo de Unai Emery fue más preciso en las áreas decisivas y castigó cada desconexión roja. Liverpool tuvo respuestas, pero nunca encontró continuidad suficiente para sostenerlas, y esa diferencia terminó pesando más que cualquier dominio pasajero en la posesión o en el ritmo del encuentro.
La secuencia del partido también explica por qué el marcador se rompió al final. Liverpool creyó haber reabierto la pelea con el empate de Van Dijk, pero el gol de Watkins devolvió de inmediato el control a Aston Villa. Desde ahí, el tramo final dejó a la visita sin margen y a McGinn con la última palabra en una noche que reforzó la solidez de los locales y agrandó la presión sobre los de Merseyside.

