Jared Solomon quiere llevar el golf indoor a una lógica más parecida a la de los videojuegos y las apuestas deportivas. Five Iron Golf, la cadena que ayudó a crear y que ya opera 40 sedes en Estados Unidos mientras se expande en 19 estados, lanzó una nueva plataforma de torneos que permite jugar bajo demanda y competir por premios en efectivo en toda su red de locales.
La propuesta mezcla torneos de 9 y 18 hoyos, competencias de tiro más cercano al hoyo, eventos con pozo progresivo, pruebas por equipos y formatos gross y neto. Los jugadores pueden inscribirse cuando quieran, jugar durante un período determinado y seguir rankings en tiempo real, con premios garantizados en una variedad de competiciones. En uno de los formatos, una competencia de tiro más cercano al hoyo en el par 3 del hoyo 17 de PGA West, en La Quinta, California, cuesta US$ 1 y paga en efectivo real; otro torneo individual de 9 hoyos por golpes tiene una inscripción de US$ 10.
Solomon no llegó a este negocio desde una sala de juntas convencional. Antes de contribuir a construir una de las mayores empresas del mundo del golf, jugaba póker profesionalmente y siguió de cerca la victoria de Chris Moneymaker en las World Series of Poker de 2003, cuando se convirtió en el primer participante en ganar un campeonato mundial tras clasificarse a través de una plataforma online. Esa historia le sirve de mapa: vio cómo el póker ganó impulso cuando se volvió más digital, y ahora ve una oportunidad parecida en el golf, donde la participación en el segmento de simuladores indoor aumentó 154% desde 2019, según la National Golf Foundation.
“Cuando hablamos del golf fuera de los campos y de hacia dónde va este deporte, hablamos mucho de lugares como TopGolf, Five Iron y otros, pero no solemos hablar tanto de las distintas maneras de jugar o disfrutar el golf”, dijo Solomon. “Por eso, lo que nos entusiasma y que, en cierto modo, estamos inventando, es esta nueva forma de incorporar la competencia y convertirlo en un juego”. También dijo: “Todo el mundo se pregunta: ‘¿Cómo podemos hacer crecer el juego? ¿Cómo podemos hacerlo más atractivo?’” y agregó: “Bueno, hay gente con poca capacidad de atención, gente acostumbrada a la tecnología, gente que creció habituada a los videojuegos y a competir en todo”. La plataforma pasó por una fase beta con más de 1.000 miembros de Five Iron antes de su lanzamiento completo.
La apuesta de Five Iron es que el simulador deje de ser solo un lugar para practicar golpes y pase a funcionar como un ecosistema integrado, con más formas de jugar y competir. Si esa fórmula prende, la cadena no solo venderá tiempo de pantalla: convertirá cada ronda en una entrada posible a premios, rankings y una experiencia repetible que puede cambiar la manera en que una nueva generación se acerca al golf.
