Lectura: Pago Mínimo Tarjetas De Crédito: la CMF fija nueva fórmula para Chile

Pago Mínimo Tarjetas De Crédito: la CMF fija nueva fórmula para Chile

Publicado
3 min de lectura
Publicidad

La emitió en junio de 2025 una norma que cambia el pago mínimo de las tarjetas de crédito en Chile y busca frenar el sobreendeudamiento. La nueva fórmula empezará a regir en junio de 2026 y obligará a los usuarios a cubrir el Monto No Financiable más un 5% del Monto Financiable.

La medida no entrará de golpe. Seis meses después de junio de 2026 llegará el primer aumento del 25% en la incorporación de las cuotas sin interés al Monto No Financiable, en un proceso gradual que avanzará 25% cada seis meses hasta completar el 100% dos años después de la entrada en vigor. La CMF dijo que pagar solo el mínimo puede dar flexibilidad en periodos financieramente complejos, pero también suele encarecer la deuda y alargar su plazo.

El regulador puso números a ese costo. Según su explicación, una persona que amortiza apenas el 1% del saldo con cada pago mensual podría tardar casi 180 meses en saldar por completo lo adeudado, con una acumulación de intereses de 160%. En cambio, si amortiza el 5% del saldo insoluto en cada periodo, el plazo se reduce a 60 meses y los intereses acumulados llegan a 40%.

- Advertisement -

La norma fue presentada como una medida para frenar el sobreendeudamiento en un mercado donde el pago mínimo se había convertido en una salida habitual para estirar el presupuesto. Con la nueva estructura, el monto que no se financia y el porcentaje fijo sobre el saldo financiable buscan ordenar el uso del crédito y hacer más visible el costo real de postergar pagos.

La transición, sin embargo, deja un espacio de adaptación largo. La incorporación de las cuotas sin interés al Monto No Financiable será gradual, precisamente para evitar un ajuste brusco en los hogares que ya usan ese mecanismo para distribuir sus compras. Durante dos años desde la entrada en vigor, la CMF irá elevando ese componente hasta completar la cobertura total.

La norma también contempla una excepción para momentos de crisis económica. Si una persona pasa por un mal momento financiero, el banco puede conceder el no pago de la deuda hasta por dos meses consecutivos, siempre que el saldo se regularice dentro de los 24 meses siguientes y que la excepción quede debidamente justificada ante la CMF. Esa salida busca dar alivio puntual, pero al mismo tiempo mantiene la exigencia de que la deuda no quede indefinidamente suspendida.

El cambio deja a los tarjetahabientes ante una decisión más cara, pero también más clara: seguir con el mínimo como una herramienta de respiro o asumir que, desde junio de 2026, esa opción tendrá un piso distinto y menos flexible que antes.

Publicidad
Comparte este artículo