La abstención se ha convertido en el gran miedo de la campaña andaluza a las puertas de las elecciones autonómicas del domingo, justo después de la feria del Caballo de Jerez. Juanma Moreno, que aspira a revalidar por tercera vez la presidencia de la Junta de Andalucía, insiste en que las urnas están vacías, mientras los sondeos elecciones andalucía apuntan a que su electorado sí acudirá.
Isabel Díaz Ayuso vaticinó ayer para Moreno “un triunfo arrollador”, un espaldarazo que resume el clima que rodea al candidato popular en el tramo final de la campaña. En el otro lado, María Jesús Montero empujó a sus simpatizantes con un “¡Vamos, vamos, vamooos!” en una recta final en la que cada voto cuenta más que nunca porque la participación puede decidir el tamaño de la victoria o la profundidad de la derrota.
El dato que explica la inquietud es claro: en las elecciones andaluzas de 2022 la abstención alcanzó el 43%, y el PSOE firmó entonces su peor resultado. En los años buenos de los socialistas, cuando las autonómicas solían coincidir con otras citas electorales, la abstención quedaba por debajo del 25%. La serie histórica que repasan los analistas políticos coloca así el declive del socialismo andaluz en paralelo al aumento de los que se quedan en casa.
La campaña ha girado también sobre el caso de los cribados del cáncer de pecho, convertido en uno de los argumentos de la oposición. El debate del pasado lunes se centró en los retrasos en la repetición de pruebas sospechosas, y el miércoles el abogado de la asociación Amama aseguró que la Junta tiene constancia de al menos seis fallecimientos. Ayer, Moreno volvió a negar que tuviera constancia de esas muertes, una respuesta que mantiene abierto el choque político en el momento más sensible de la carrera electoral.
La lectura de fondo es que la batalla no se juega solo entre izquierda y derecha, sino entre movilización y apatía. Si los votantes del PP cumplen, como pronostican los analistas, Moreno llega mejor colocado al domingo; si la desmovilización pesa más de lo previsto, el resultado será más estrecho de lo que su entorno imagina.

