Santos Laguna habría definido por fin al técnico que tomará el mando de su reconstrucción rumbo al Apertura 2026. El portugués Renato Paiva sería el elegido para encabezar una etapa que el club considera urgente después de varios torneos de tropiezos y cambios en el banquillo.
Durante semanas, las dos partes mantuvieron conversaciones y ya habrían alcanzado un acuerdo verbal, aunque hasta ahora no existe un anuncio oficial. Si se concreta, Paiva se convertiría en el octavo entrenador de Santos en los últimos seis años, una cifra que resume la inestabilidad que ha marcado al club en uno de sus periodos más complicados.
El dato que mejor explica la dimensión del reto está en la línea de tiempo reciente. Desde que Guillermo Almada dejó al equipo tras 960 días y 105 partidos, ningún técnico ha logrado llegar a los 50 juegos. Eduardo Fentanes fue el que más se acercó, con 46 partidos, y también dejó el mejor resultado de esta etapa, un tercer lugar que terminó con eliminación en Cuartos de Final. En ese mismo lapso, Santos acabó último en tres torneos distintos.
La apuesta por Paiva también trae un antecedente conocido para el futbol mexicano. El portugués llegó por primera vez al país en el Apertura 2022 para dirigir a León, donde cerró la fase regular en la séptima posición con 22 puntos, aunque no consiguió meter al equipo a la liguilla. En 2024 tomó a Toluca y dirigió los torneos Clausura y Apertura; en ambos casos, los Diablos Rojos quedaron fuera en Cuartos de Final.
Antes de su paso por México, Paiva trabajó con Independiente del Valle en Ecuador, EC Bahía, Fortaleza y Botafogo. Su único título de liga llegó con Independiente del Valle, un antecedente que Santos conoce y que ayuda a entender por qué lo busca para una reconstrucción que no admite otro tropiezo. El portugués tampoco ha permanecido más de un año en ninguno de sus clubes, un dato que añade una capa de duda al proyecto, justo cuando el equipo necesita continuidad.
Santos espera que el estratega consiga darle la vuelta a un plantel que ha perdido peso competitivo y que vuelva a pelear por el título en el Apertura 2026. Por ahora, el siguiente paso depende de que el acuerdo verbal se convierta en un anuncio formal, el trámite que separa la intención de la certeza.

