Baskonia vuelve a la Liga Endesa entre semana y lo hace con un partido que pesa más de lo habitual. Este martes, a las 21.30 horas, recibe a UCAM Murcia en el Fernando Buesa Arena, en un tramo en el que los vitorianos jugarán tres encuentros en ocho días y en el que cada victoria puede cambiar el orden de la pelea alta de la clasificación.
El equipo de Vitoria llega quinto y puede alcanzar a UCAM Murcia en 22 triunfos si gana en casa. No sería un triunfo cualquiera. En la primera vuelta, los murcianos vencieron por 89-84, así que Baskonia necesita, además, imponerse por al menos seis puntos si al final de la fase regular ambos equipos quedan igualados y quiere recuperar el average particular.
La referencia inmediata para los de Rafa Galbiati también ayuda a medir el momento. Baskonia viene de superar a Valencia Basket por dos puntos el domingo, un resultado que le permitió igualar el enfrentamiento directo entre ambos. Fue una victoria corta, pero de las que refuerzan la idea de que el equipo ha encontrado un punto competitivo justo cuando el calendario aprieta.
Del otro lado aparece un UCAM Murcia que sólo ha perdido uno de sus últimos nueve partidos. Esa única derrota llegó en la prórroga ante Real Madrid, una señal de la dureza con la que está compitiendo el conjunto murciano en esta fase del curso. Su trayectoria, además, confirma el peso de una temporada sólida bajo la dirección de Sito Alonso, con el segundo puesto de la tabla como respaldo visible.
Galbiati no oculta que mira los averages y que se los explica a sus jugadores porque entiende que también forman parte de la carrera por terminar entre los cabezas de serie de la Liga Endesa. Tampoco quiere convertir esta semana en una simple secuencia de ensayos. Prefiere descanso, trabajo duro y concentración, sin amistosos ni pruebas de laboratorio. Su plan pasa por entrenar y hacer las cosas de siempre, pero con máxima intensidad.
En esa preparación hay una incógnita que puede condicionar el planteamiento. Timothé Luwawu-Cabarrot, que promedia 18,2 puntos por partido, arrastraba un dolor en el tobillo tras un gesto extraño ante Valencia Basket. Baskonia necesita su producción, porque también David DeJulius llega con peso ofensivo en el otro lado: el base promedia 17,4 puntos por encuentro y forma parte de la columna que sostiene al conjunto murciano en su mejor tramo.
El propio Galbiati describió al rival como un equipo “un poquito sucio” y aseguró que el partido será una batalla, aunque quiere que Baskonia la dispute a su manera. En ese tipo de noches, el Fernando Buesa Arena suele importar más que nunca. Y esta vez importa todavía más porque el margen no es sólo el de una victoria: también está en juego el average, el orden de la clasificación y la sensación de fuerza con la que cada equipo quiere entrar en el tramo final.
Si Baskonia gana, igualará a UCAM Murcia y volverá a meter presión en la lucha por la parte alta. Si además lo hace por seis o más puntos, puede revertir el 89-84 de la ida y quedarse mejor colocado en un pulso que ya tiene valor de marcador y de mensaje. En una semana de tres partidos, la primera respuesta llega en casa y con la tabla mirando de cerca.
