La Región Metropolitana volverá a experimentar un importante ascenso térmico este sábado 30, con sectores del norte regional que podrían acercarse a los 29 °C en una de las jornadas más cálidas de la recta final de mayo.
El dato ya empuja la búsqueda de tiempo Santiago porque viene después de un tramo de contrastes marcados: este jueves, Quinta Normal registraría máximas entre 16 y 17 °C, y el viernes la capital podría llegar a cerca de 22 °C antes del salto más fuerte del fin de semana.
Ese repunte no será parejo en toda la región. El escenario más cálido apunta a los sectores interiores de la Región Metropolitana, donde el modelo GFS sitúa las máximas en torno a los 27 °C, mientras que otras proyecciones, como la del ECMWF, elevan el techo hasta valores cercanos a los 29 °C. En una ciudad acostumbrada a cambios bruscos entre jornadas, la diferencia entre ambos modelos no cambia el fondo de la escena: Santiago tendrá un sábado claramente más caluroso que el resto de la semana.
La referencia importa además porque el otoño entra en su recta final y la zona central del país sigue moviéndose entre oscilaciones térmicas notables, sin precipitaciones a la vista en Santiago ni en gran parte del centro. Esa falta de lluvia, sumada a la variabilidad que ha dominado las últimas semanas en la Región Metropolitana, ayuda a explicar por qué un alza de este tipo se sigue leyendo con atención incluso cuando dura apenas un día.
El punto de fricción está en la intensidad exacta del peak. Mientras un escenario deja a la capital bordeando los 29 °C en el norte regional, otro la contiene más cerca de los 27 °C en sectores interiores. La distancia entre ambos no es menor para quienes viven y trabajan en la zona, porque marca si el sábado será una tarde de calor moderado o de sensación claramente veraniega.
La respuesta más firme llega después: desde el domingo, las temperaturas volverían a descender en Santiago según el ECMWF, con máximas que regresarían a valores entre 17 y 18 °C durante la tarde. En otras palabras, el calor del sábado no abre una racha nueva; es un sobresalto breve antes de que la capital vuelva a enfriarse.

