Backrooms Movie llegó esta semana a Australia, el Reino Unido y Estados Unidos con un dato que cambia la escala del proyecto: Kane Parsons debutó como director de largometraje con una historia nacida de su serie web. La película se estrenó en Australia el 28 de mayo y al día siguiente, el 29, aterrizó en el Reino Unido y en Estados Unidos.
Ese calendario la vuelve noticia ahora mismo porque coloca a Parsons, de 20 años, frente a un público mucho más amplio que el de sus cortos en internet. También responde la primera pregunta que muchos lectores hacen al buscar la película: quién la dirigió. Parsons lo hizo a partir de un guion de Will Soodik, en una adaptación que traslada su idea original al circuito comercial internacional.
En pantalla, la historia se centra en Clark, interpretado por Chiwetel Ejiofor, un arquitecto fracasado, separado de su esposa y alcohólico que administra una tienda de muebles baratos llamada Cap’n Clark’s Ottoman Empire. Vive allí mismo y duerme en una de las camas de los pequeños decorados de dormitorio que vende, un detalle que encaja con la vida aplastada del personaje y con el mundo cerrado de la película. Mary, interpretada por Renate Reinsve, completa el eje dramático de una cinta ambientada a comienzos de los 90.
Clark descubre en el sótano una sección de pared con una porosidad sobrenatural. Al atravesarla, entra en una red secreta de backrooms que parece no tener fin. Mary va en su búsqueda y también queda atrapada mientras intenta salir. La producción visual corre a cargo de Danny Vermette, con fotografía de Jeremy Cox, y sostiene una película que se mueve entre la desorientación y el miedo físico.
Ahí aparece la fricción que hace que Backrooms Movie no sea solo otra pieza de horror conceptual. Puede leerse como una metáfora de la memoria y de la realidad, pero al mismo tiempo insiste en que los backrooms simplemente existen. Esa doble vía le da al filme una rareza poco común: no obliga a elegir entre símbolo y lugar, entre psicología y espacio.
La película llega además con el peso de su origen digital. Backrooms se presenta como una cinta de horror conceptual basada en la serie web de Parsons, y su paso al largometraje lo empuja a comparaciones con el J-horror, la franquicia found footage V/H/S, Severance y The Rehearsal. Lo que sigue sin aclararse es cuánto se mantiene pegada la película a aquella serie que la inspiró. Por ahora, lo seguro es que Parsons ya tiene su debut en salas y que, tras este estreno en tres mercados, su siguiente movimiento detrás de cámara todavía no está escrito.

