Lectura: Marlins - Mets: Nueva York recibe a Miami tras el barrido en la carretera

Marlins - Mets: Nueva York recibe a Miami tras el barrido en la carretera

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Los Mets volvieron a casa para recibir a los Marlins en Citi Field una semana después de haber sido barridos por Miami en loanDepot Park. El partido llegó con Nueva York todavía persiguiendo una respuesta inmediata a una gira que dejó más dudas que alivio.

Ese cruce entre importaba porque no era un duelo cualquiera del calendario. Los Mets entraron con marca de 22-33, y la visita de Miami llegó justo después de que Nueva York perdiera tres juegos en Florida, quedara limitado a dos carreras en toda esa serie y encadenara después dos derrotas por 7-2 el lunes y el martes antes de cortar una racha de cinco tropiezos con un 4-2 el miércoles.

La pequeña señal de vida ofensiva tuvo un nombre propio: . El joven bateador conectó dos hits productores el jueves y encabezó a los bateadores calificados de los Mets este mes con promedio de.302. También tuvo el segundo mejor wRC+ del club en mayo, con 122, y el segundo mejor fWAR, con 0.6, una línea que lo dejó como uno de los pocos Mets con producción consistente en un mes en el que el equipo siguió buscando aire.

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Y aun con esos destellos, la ofensiva seguía lejos de poder declararse recuperada. Los Mets anotaron ocho carreras en sus tres juegos contra los Reds, pero eso apenas compensó el vacío que habían dejado en Miami, donde se quedaron en dos carreras totales durante todo el fin de semana. El contraste explica por qué el regreso a Citi Field no era solo una revancha, sino una prueba de si el impulso podía sostenerse o si seguía siendo una reacción aislada.

La incógnita también se apoyaba en otros bates que no han dado suficiente en mayo. estaba en.218/.275/.317 y en.207/.250/.326, cifras que ayudaban a explicar por qué el ataque de los Mets no termina de parecer una unidad confiable. Incluso con el día libre y el descanso extra después del 11 de mayo, el equipo no había encontrado todavía una base estable para salir del bache.

Por eso, el resultado de esta serie debía leerse como algo más que una repetición del calendario. Si los Mets querían convertir el 4-2 del miércoles en algo más grande, tenían que demostrarlo otra vez frente al mismo rival que los había desarmado una semana antes. Si no, el regreso de Miami a Queens solo confirmaría que la mejoría ofensiva sigue siendo demasiado corta para cambiar la historia.

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