Lectura: Natalia Sánchez recuerda la confesión de Victor Elias sobre su adicción

Natalia Sánchez recuerda la confesión de Victor Elias sobre su adicción

Publicado
2 min de lectura
Publicidad

contó en el pódcast cómo recibió la confesión de sobre la cocaína, una revelación que, según dijo, la dejó helada tras seis años de relación. La actriz recordó que ambos se conocieron con 12 años durante el rodaje de y que compartieron una adolescencia en la que el alcohol y las drogas estaban muy presentes a su alrededor.

Sánchez relató que, cuando él le dijo que había probado cocaína en una fiesta, “se me congeló la respiración”. Añadió: “Me quedé completamente con cara de póker para que siga porque lo está diciendo, pero por dentro me quería morir”. Y comparó aquel momento con una traición: “Es como si te cuentan una infidelidad porque está rompiendo algo que no estaba pactado en nuestros años”.

La confesión llegó después de años de convivencia sentimental que terminaron en 2012. La actriz dejó claro que aquel episodio no fue el detonante de la ruptura ni la causa de la adicción posterior de Elias, pero sí una grieta en una historia que ya estaba marcada por esa exposición temprana a los excesos. Su testimonio pone nombre a una etapa compartida por dos actores que crecieron juntos dentro y fuera del plató.

- Advertisement -

Elias ha hablado antes de sus adicciones y ha dicho que arruinaron su vida, aunque también ha insistido en que la recuperación es un proceso constante. Para contar su pasado publicó #YoSostenido. Historia de un juguete casi roto, un libro en el que aborda el consumo de sus padres, el acoso escolar y la presión de la fama precoz. En ese relato, según él mismo ha explicado, también aparece una infancia en la que un juez ordenó que viviera con sus tíos para darle estabilidad durante la niñez y la adolescencia.

Lo que emerge ahora no es una nueva caída ni una reconciliación pendiente, sino la imagen de dos trayectorias que se cruzaron demasiado pronto y convivieron durante años con un entorno que normalizaba demasiado de cerca el riesgo. Sánchez no describe una ruptura provocada por una sola confesión, sino una relación en la que esa confesión encajó como una pieza más de un proceso ya abierto. Y esa es la parte más dura del recuerdo: no hubo un gesto único que lo explicara todo, sino una acumulación de señales que ambos llevaron durante años.

Publicidad
Comparte este artículo