Benfica visitan al Estoril Praia el sábado en el Estadio António Coimbra da Mota para cerrar la temporada 2025-26 de la Primeira Liga con mucho más en juego de lo que parecía hace una semana. Los de Lisboa llegan terceros, a dos puntos del Sporting, después de dos empates seguidos que han dejado en duda su plaza entre los dos primeros.
La urgencia de Benfica nace de una racha que había dado la impresión de dejarles encaminados. Vencieron al Sporting en el Derbi de Lisboa en la jornada 30 y luego respaldaron ese golpe con una victoria contundente sobre Moreirense. Pero los empates 2-2 ante Famalicão y Braga frenaron ese impulso, aunque en Oporto Vangelis Pavlidis rescató un punto con un penalti en el descuento en el Estadio da Luz el lunes. El delantero griego suma 22 goles en liga y encabeza una ofensiva que ha marcado dos o más tantos en 12 de sus últimos 13 partidos ligueros.
Ese poder ofensivo convive con una solidez casi total a lo largo de la temporada. Benfica encadenan 48 partidos consecutivos sin perder en la Primeira Liga, con 37 victorias y 11 empates, desde la pasada campaña. A domicilio han ganado 11 de sus 16 partidos de liga y han empatado los otros cinco. Nicolás Otamendi y Richard Ríos vuelven tras sanción, en un plantel que llega casi completo para un encuentro que puede cerrar la liga con premio o con frustración.
Estoril, por su parte, son novenos y ya tienen asegurada la permanencia, diez puntos por encima de la plaza de promoción. También están a 14 puntos del top cinco, pero siguen agarrados a una plaza en la mitad superior de la tabla por el desempate particular y la diferencia de goles frente a los perseguidores directos. Para ellos, el partido tiene otro peso: consolidar una segunda clasificación consecutiva en la parte alta y cortar una mala racha que ya les persigue demasiado tiempo.
El problema es que Estoril no ganan desde hace siete encuentros, con dos empates y cinco derrotas, y vienen de firmar un 1-1 en Alverca el fin de semana pasado. André Lacximicant empató dos minutos después de entrar como suplente al descanso, pero el resultado no cambió el fondo del asunto: Estoril han recibido el primer gol en cada uno de sus últimos cinco partidos, han encajado 54 tantos en liga y solo han marcado siete veces en sus últimos 10 encuentros. En casa, además, han perdido sus tres últimos compromisos en Coimbra da Mota y no ganan allí desde hace cuatro partidos, con un empate y tres derrotas.
El cruce histórico tampoco les ayuda. Estoril han perdido los últimos ocho enfrentamientos ligueros con Benfica, una secuencia que pesa en un duelo en el que los visitantes todavía se juegan el segundo puesto y los locales intentan salvar la imagen final. Benfica llegan con más gol, más fondo de plantilla y una serie invicta que ya es uno de los datos más pesados del campeonato. La incógnita no es si competirán; es si les alcanzará una última jornada para mantener vivo el golpe que dieron al Sporting y sostener, por fin, el cierre que buscaban.

