Sanxenxo fue durante años el lugar al que Marta Sánchez volvía cada verano, casi como un ritual familiar que empezó cuando tenía 3 años y se mantuvo hasta los 18. Allí, en la casa de sus abuelos, pasó prácticamente todos sus veranos de infancia y adolescencia, y ese vínculo sigue intacto: la artista ha dicho que este destino gallego “significa mucho” para ella.
Ese recuerdo no se limita a las vacaciones. Fue en Sanxenxo donde conoció a Fernando Aranguren, el primer novio que tuvo, durante aquellos veranos en familia. Y fue también allí donde se reencontró con él el año pasado, cuando regresó a la localidad durante la grabación del programa de RTVE Volver con....
La historia importa hoy porque Sanxenxo no es solo un escenario sentimental para la cantante, sino uno de los destinos más codiciados del norte de España. Situado entre las rías de Pontevedra y Arousa, el municipio combina playas, gastronomía marinera, vida nocturna, naturaleza y turismo de verano, una mezcla que explica por qué tantas historias personales acaban volviendo a este mismo punto de la costa gallega.
Entre sus lugares más reconocibles está el puerto deportivo, desde donde Sánchez solía salir a navegar con amigos durante sus vacaciones. También destaca la playa de A Lanzada, que comparte con el municipio de O Grove y que supera los 2,5 kilómetros de longitud. Allí se levanta la ermita de Nuestra Señora de A Lanzada, vinculada a una antigua fortaleza defensiva del siglo 10, una pieza más de un paisaje que une memoria, paisaje y pasado.
Sanxenxo le ofrece a Sánchez una doble lectura: la de la infancia vivida entre los 3 y los 18 años y la de una relación que nació en esos mismos veranos y que todavía forma parte de su biografía pública. El reencuentro del año pasado cerró el círculo de esa historia, pero también dejó claro que, para ella, este rincón de Galicia sigue siendo mucho más que un destino de verano.

