La Nordkurve12 ha reactivado su campaña Finally Red para los últimos partidos en casa de la temporada y pide a la afición que acuda en rojo a la BayArena para mostrar un apoyo unido al equipo en Leverkusen - Hamburg. El mensaje llega en una jornada que también marcará el último encuentro con servicio de comida y bebida a cargo de Bayer Gastronomie, una relación que se cierra después de tres décadas.
Leverkusen recibe el sábado al HSV con la obligación de ganar y de esperar derrotas de Stuttgart y Hoffenheim en sus visitas a Frankfurt y Borussia Mönchengladbach para poder subir al cuarto puesto. Para el HSV, el viaje tiene otro tono: el club aseguró hace dos semanas una segunda temporada consecutiva en la Bundesliga con su 2-1 en Frankfurt y después remató la semana con un 3-2 en casa ante Freiburg, así que llegará a la BayArena sin presión.
La historia reciente entre ambos pesa en el ambiente. Han pasado más de ocho años desde la última visita del HSV a la BayArena, y entonces Leverkusen ganó 3-0 con dos goles de Kevin Volland. Antes de este cruce, el conjunto local había encadenado seis victorias seguidas en casa frente a los de Hamburgo. En marzo, además, Christian Kofane firmó el único gol del 1-0 en el Volksparkstadion, en un partido que llegó a jugarse después de que el duelo original de enero quedara aplazado por la nieve intensa en Hamburgo.
Patrik Schick no participó en ese encuentro de marzo, pero su registro sigue llamando la atención: ha marcado contra los 25 clubes de la Bundesliga a los que se ha enfrentado hasta ahora. Si vuelve a tener minutos, añadirá otra referencia a una serie que ya sirve de respaldo a un Leverkusen que necesita precisión, no adornos, para mantener viva la opción de acabar cuarto.
El partido también apunta a ser la despedida de Luka Vuskovic y Fabio Vieira, mientras que en el frente institucional Anne Moll se marchará de Bayer 04 Leverkusen al final de la temporada y se incorporará a VfL Bochum 1848 cuando su contrato expire el 30 de junio. En el equipo femenino, Kristin Kögel jugará su último encuentro con Bayer 04 Women en el cierre liguero en casa ante SV Werder Bremen, tras seis años en el club y con destino a un nuevo reto en el extranjero desde el verano.
En el banquillo arbitral estará Tobias Stieler, un nombre que Leverkusen conoce bien: ha dirigido 34 partidos del Bayer 04 y 27 acabaron en victoria, mientras que el club solo perdió uno de sus 19 encuentros en casa bajo su arbitraje en la BayArena. Mark Borsch y Lasse Koslowski serán los asistentes y Matthias Jöllenbeck actuará como VAR. En medio de ese escenario, Exequiel Palacios, en Leverkusen desde 2020, habló de la “great development potential” del vestuario actual y de sus aspiraciones mundialistas con Argentina, una frase que encaja con el momento del equipo: todavía en construcción, pero con la obligación de responder ya.

