Omar Montes evitó este martes responder sobre el embarazo de Rocío Martín cuando la prensa le preguntó a la salida de un restaurante de Madrid, y terminó desviando la atención con una frase sobre su propia madre. El cantante salió del local acompañado por un cámara y con comida y bebida para los reporteros, en una escena que dejó más preguntas que explicaciones a las 21:45h.
La secuencia llega cinco días después de que Rocío Martín dijera el pasado jueves que estaba embarazada tras una relación con Montes, un anuncio que reactivó un escándalo de infidelidad que ya venía creciendo en público. Él, por su parte, no quiso pronunciarse sobre esa versión y se limitó a contestar con ironía: “Mi madre está embarazada. Se ha quedado embarazada del padre de Lamine Yamal”.
Montes añadió después, siempre según sus palabras, que “tenemos un problema muy grave porque mi madre llegó a casa y nos contó lo que esperábamos”, antes de rematar con otra explicación que mezcló humor y desconcierto: “Por lo visto, se comenzaron a seguir en Instagram y a raíz de eso… Yo no sé tampoco la ciencia. A mí me gusta el padre, no me disgusta para nada, lo veo una bellísima persona. Lo único que no me gusta es que se llevara a mi mamá a Barcelona, y a ver quién me hace ahora la cama, mis desayunos y esas cosas…”.
El trasfondo pesa más porque Montes mantiene desde hace años una relación estable con Lola Romero. La pareja tuvo a su primer hijo en octubre, y él ya es padre de otro niño de una relación anterior, de modo que la nueva acusación volvió a colocar su vida privada en el centro del foco mediático. En paralelo, Pilar Vidal señaló que Romero sabía de la infidelidad, aunque no esperaba que la historia acabara en un embarazo.
La escena del martes, además, confirmó algo más que la negativa de Montes a dar una respuesta directa: no hubo desmentido ni aclaración sobre Rocío Martín, solo evasivas y una salida en la que el artista dejó a la prensa con la misma duda con la que llegó. Lo único que sí quedó claro es que, por ahora, el caso no parece cerrado y la versión que pesa sobre él sigue siendo la de una relación paralela que ya ha desordenado su entorno más cercano.

