Diego Urdiales resolvió con una sola estocada a Buscón, un toro de 529 kilos, en la corrida de San Isidro celebrada este día en Las Ventas, en Madrid. El riojano, vestido de verde y oro, pidió antes a la presidencia el permiso reglamentario para comenzar la faena de muleta y no dedicó el toro antes de iniciar el trasteo.
La jornada reunió a Urdiales, Fortes y Fernando Adrián en el paseíllo, al compás de Gallito, en el séptimo festejo de San Isidro y con la plaza camino de lleno. Fortes, de nazareno y azabache, fue cogido tras el tercio de varas y arrojado en la arena; salió con un corte en la mejilla derecha, ya hinchada, después del incidente. Fernando Adrián, de lila y plata, completó el cartel en una mañana de unos 17 grados en Madrid, con viento del norte que podía arreciar por momentos.
El toro de Urdiales no dio apenas opciones ni en el capote ni en el caballo. Buscón pertenecía a una corrida de El Torero compuesta íntegramente por cinqueños y, como el resto de la corrida, llegó muy parejo de peso: el más ligero fue el tercero, con 549 kilos, y el más pesado, el sexto, con 564. Esa igualdad de pesajes reforzaba la imagen de una corrida seria, pero no necesariamente lucida, para una terna con trayectorias distintas y con mucho que demostrar en Madrid.
Urdiales, que tomó la alternativa en 1999, sigue siendo uno de los nombres recordados en la plaza por aquella tarde del 9 de octubre de 2018 en la que cortó tres orejas y salió por la Puerta Grande. Fortes, que ha tenido una carrera difícil pero ha dejado buen toreo en Las Ventas, llegó a esta cita con la necesidad de afianzar su sitio en una plaza exigente. Adrián, doctorado en 2013, ya suma dos salidas a hombros en Madrid y añadió otra en la temporada 2024, una tarjeta de presentación que explica por qué su presencia en San Isidro sigue teniendo peso.
La combinación dejó una corrida de contrastes: Urdiales puso oficio y una espada eficaz; Fortes pagó con sangre la entrega; Adrián aportó el dato de un torero que ya ha sabido abrirse paso en esta plaza. En un ciclo marcado por la exigencia de Las Ventas y por el escrutinio de cada actuación, el valor de la tarde estuvo en la respuesta individual de cada espada frente a una corrida pareja, seria y sin concesiones. Para Fortes, el parte físico será la noticia más inmediata. Para Urdiales, el resultado confirma que sigue encontrando en Madrid un escenario donde su toreo todavía pesa.

