Bernardo Silva quiere tener resuelto su futuro antes del Mundial y admitió que hablará con su agente el 25 de mayo, justo después del partido contra Aston Villa. El mediocampista del Manchester City, de 31 años, dijo además que no sabe dónde jugará la próxima temporada, aunque sí tiene una preferencia y una idea sobre su siguiente destino.
“Quiero escoger mi próximo club antes del Mundial. Me gustaría llegar a Portugal con mi futuro decidido”, resumió Silva, en unas declaraciones que dejan abierta una salida que lleva semanas sobre la mesa. El portugués añadió que busca un equipo donde pueda seguir compitiendo al máximo nivel, que su familia esté bien y que él todavía pueda rendir en la élite.
El peso de esas palabras es mayor porque Silva lleva nueve años en Manchester City y su contrato se termina, lo que abre la puerta a una salida libre. A lo largo de ese recorrido ha jugado 457 partidos, ganó seis Premier League, dos FA Cups, cinco League Cups, la Champions League de 2023 y el Club World Cup. Su nombre también ha estado vinculado durante algún tiempo con el FC Barcelona.
La situación llega en plena recta final de la temporada. Manchester City todavía pelea por la liga, está dos puntos detrás de Arsenal con dos partidos por jugar y también se prepara para la final de la FA Cup ante Chelsea en Wembley, prevista para las 16h. Silva dijo que ya conquistó la Premier en la última jornada tres veces, así que conoce bien la presión de este cierre.
“Chelsea no atraviesa su mejor momento, pero las finales son finales y puede pasar cualquier cosa”, señaló sobre el duelo. “Esperamos un partido muy complicado, pero también que nuestros jugadores den la talla y rindan al máximo”, añadió, mientras insistía en que quiere acabar “por todo lo alto” con unos títulos más antes de despedirse.
Hay una tensión clara entre lo que vive el jugador y lo que quiere contar el calendario. Silva habló como alguien que intenta mantener el foco en los últimos partidos, pero también dejó claro que su próxima decisión no será improvisada. El 25 de mayo, un día después del choque con Aston Villa, será el momento en que empiece a aclararse si su etapa en Manchester City termina con una despedida y, probablemente, con un traspaso gratis.

