CCOO y UGT han convocado dos paros parciales en la red de Rodalies de Catalunya para el 27 de mayo y el 5 de junio, en una nueva movilización que llega mientras el servicio sigue recuperándose de la crisis de enero. La convocatoria, presentada de forma conjunta, fue adelantada por fuentes sindicales a la Agència Catalana de Notícies.
Los sindicatos, minoritarios entre la plantilla ferroviaria catalana frente a la mayoría de SEMAF, quieren abrir una vía de mediación con la Generalitat para intentar resolver sus demandas antes de que el conflicto escale. Su lista de peticiones arranca con el cumplimiento de los acuerdos alcanzados en febrero, que incluían un interventor a bordo en cada tren de media distancia, y sigue con más personal, más seguridad para trabajadores y usuarios y subidas salariales.
La protesta llega en un momento en que el Govern exhibe la recuperación gradual de Rodalies tras meses de incidencias y obras. Este mes, ha retirado además la gratuidad del servicio, mientras asegura que el 96% de la oferta ferroviaria está garantizada y mantiene planes alternativos en algunos tramos todavía en obras.
Entre los avances recientes figura la recuperación del R3 entre Ripoll y Ribes de Freser, en Girona, la restitución del R15 entre Reus y Móra la Nova, en Tarragona, y la vuelta del R4 entre Sant Vicenç de Calders, en Tarragona, y Manresa, en Barcelona. Aun así, el tramo central del R3 sigue en construcción y continúan los dispositivos alternativos entre Móra la Nova y Riba-roja d’Ebre, en Tarragona, en la zona de Ripoll y Puigcerdà, en Girona, y por las obras del Garraf, en Barcelona.
La red arrastra además el recuerdo de una reorganización acelerada desde el 20 de enero, cuando se intensificaron los trabajos de drenaje, colocación de mallas y refuerzo estructural, y se estabilizaron 65 taludes. En paralelo, el servicio de información se ha reforzado con 546 informadores repartidos por el territorio.
La clave ahora es si la mediación con la Generalitat logra frenar una huelga que pone presión sobre un sistema que apenas empieza a recuperar regularidad. Si no hay acuerdo, Rodalies afrontará en mayo y junio otra prueba de fuerza justo cuando el Govern intenta convencer a los viajeros de que la red ya vuelve a funcionar con normalidad.
