Drake reveló el viernes su álbum Iceman y lo abrió con una canción que termina en una confesión íntima: su padre, Dennis Graham, tiene cáncer. En Make Them Cry, el rapero deja esa noticia al final del tema y convierte el primer corte del disco en el momento más crudo de su nuevo trabajo.
“My dad got cancer right now, we battling stages/Trust me when I say there’s plenty things I’d rather be facing”, rapea Drake en la canción. La frase llega en un momento en que el artista vuelve al centro de la conversación musical con su noveno álbum de estudio en solitario, el primero desde su guerra pública de palabras con Kendrick Lamar.
La revelación importa no solo por lo que dice, sino por quién lo dice y en qué momento. Drake y Graham han tenido en el pasado una relación complicada y tensa, marcada por años de distancia después del divorcio de sus padres cuando él era joven. En los últimos años, sin embargo, ambos parecían haber alcanzado una reconciliación pública, algo que da a esta confesión un peso distinto: no es solo una línea dolorosa, sino una actualización familiar hecha en plena vista del público.
Iceman salió el mismo viernes en que también aparecieron por sorpresa los álbumes Habibti y Maid Of Honour. El disco suma además colaboraciones con Future y Molly Santana, pero es Make Them Cry el tema que define el arranque del proyecto y fija el tono con el que Drake eligió presentarse esta vez.
La pregunta que deja la canción no es si Drake quiso ser vulnerable; eso ya lo hizo. Es cuánto de esta nueva etapa estará dispuesto a exponer en un álbum que, desde su primera pista, ya coloca la vida privada al centro del lanzamiento. En una industria acostumbrada a la exageración, el rapero eligió empezar con una verdad incómoda sobre su familia, y esa elección dice tanto como el resto del disco.

