Paris Saint-Germain derrotó 2-0 a Lens el miércoles por la noche y aseguró el título de la Ligue 1 en el Stade Bollaert, con lo que cerró el campeonato por quinta temporada consecutiva. El resultado convirtió en matemático lo que ya parecía inevitable antes del viaje al norte de Francia, y dejó al equipo de Luis Enrique con el trofeo en la mano a falta de dos partidos.
Khvicha Kvaratskhelia abrió el marcador con su undécimo gol en 13 partidos, tras una asistencia de Ousmane Dembélé, y Ibrahim Mbaye sentenció en el tiempo añadido. Matvey Safonov sostuvo el cero con varias atajadas en un partido en el que Lens acumuló 25 remates, pero no encontró la forma de romper la resistencia visitante.
PSG llegó a Lens con una ventaja de seis puntos y una diferencia de goles claramente superior, así que la noche funcionaba más como una confirmación que como una prueba decisiva. Aun así, el contexto le dio otra dimensión al encuentro: el duelo había sido aplazado desde su fecha original de comienzos de abril hasta la jornada intermedia de la recta final, cuando ambos clubes ya miraban más allá de la liga.
Lens había publicado a finales de marzo un comunicado contra el aplazamiento y sostuvo que el club con “el décimo presupuesto más alto debería adaptarse a las exigencias de los más poderosos, en nombre de intereses que aparentemente van más allá del ámbito doméstico”. La queja quedó flotando sobre un partido que, en la práctica, favorecía sobre todo a un PSG que ya había tomado distancia en la clasificación y que quería resolver la liga sin añadir más desgaste a un calendario apretado.
Después del silbatazo, Luis Enrique dejó claro que no veía el momento como una sorpresa. “Mi celebración llega a la rueda de prensa”, dijo. También admitió que ya se había adelantado al desenlace: “Ya celebré la semana pasada”. Para el técnico, la confirmación de este miércoles solo cerró una certeza que venía tomando forma desde hace días. “Estábamos seguros en un 99,9% de ganar el título, y hoy fue la confirmación de eso”, afirmó.
El entrenador añadió que este es el trofeo que más han disfrutado y que fue el más difícil de conseguir desde que llegó al club. “Lens ha hecho un buen trabajo; fue difícil para nosotros”, dijo, antes de resumir una campaña que ha oscilado entre la solvencia doméstica y las exigencias europeas: “Ha sido una temporada extraña para nosotros”.
El título llega en un momento clave para los dos equipos. Lens tiene la final de la Copa de Francia el viernes de la próxima semana, mientras PSG apunta a retener la Liga de Campeones a fin de mes. La liga ya está resuelta, pero el calendario no concede tregua, y el cierre en Lens refuerza una idea simple: PSG volvió a imponer su jerarquía cuando el campeonato todavía ofrecía una última formalidad.

