Real Madrid C visita este sábado a las 21:00 a CD Estepona en el Municipal Francisco Muñoz Pérez en la vuelta decisiva del playoff de permanencia de Segunda Federación. Tras el 2-2 de la ida en Valdebebas, el filial blanco está obligado a ganar para evitar el descenso a Tercera Federación.
La eliminatoria llega abierta después de un primer duelo lleno de golpes en el marcador. Daniel Mesonero adelantó a Real Madrid C en el 4th minute, Heber Pena empató en el 20th minute, Alfonso Candelas puso por delante a Estepona en el 46th minute y Álvaro Leiva firmó el 2-2 en el 54th minute. Joaquín Béjar Caballero dirigirá el encuentro, con José Martínez y Alejandro Carrión como asistentes.
El peso del partido se entiende también por el recorrido de ambos equipos. CD Estepona, dirigido por Manolo Sánchez y con Julen Guerrero como director general, llegó a este cruce con la tercera cifra más baja de puntos en casa en el Grupo IV de Segunda RFEF, 18 puntos, pero sin haber perdido en su estadio en 2026 y con 17 puntos sumados en sus últimos nueve encuentros como local en el Francisco Muñoz Pérez. Real Madrid C, por su parte, completó la liga regular en 13th place con 12 wins, 8 draws and 14 losses, y obtuvo el 50% de sus puntos totales fuera de casa, además de mantenerse invicto en cuatro partidos a domicilio.
Ese contraste ayuda a explicar por qué la vuelta no se parece a un trámite. Estepona ha mejorado en casa justo cuando más le importa, mientras que el filial madridista llega después de cerrar la temporada con una derrota 0-1 ante Conquense en casa. El equipo blanco ya vivió una situación parecida hace dos temporadas, cuando sobrevivió a un playoff de permanencia contra Villanovense, y ahora vuelve a jugarse el sitio en la cuarta categoría del fútbol español en un escenario que no admite errores.
Para Estepona, el partido es la oportunidad de cerrar una permanencia que ha ido construyendo con fiabilidad reciente en su campo. Para Real Madrid C, la ecuación es más simple y más dura: ganar o bajar. La eliminatoria se decidirá en una noche en la que el detalle, más que el nombre o el historial, marcará si el filial sigue un año más en Segunda Federación.
