Lectura: Jaime Bassa: Ximena Lincolao baja el tono de las polémicas y defiende su gestión

Jaime Bassa: Ximena Lincolao baja el tono de las polémicas y defiende su gestión

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salió este jueves a desdramatizar las polémicas que la han rodeado y llamó a dejar de lado la pelea “de poco gusto” que abrió una nueva grieta para el . La ministra de Ciencia abordó hoy los cuestionamientos en el seminario , en medio de la controversia por la salida de de la y por las dudas sobre su declaración de intereses y patrimonio.

El caso de Araos encendió el flanco político después de que trascendiera que habría renunciado tras negarse a firmar despidos al interior de la repartición. Lincolao descartó esa versión y buscó cerrar la discusión, mientras Araos sostuvo que “la orden de diseñar y ejecutar un plan de desvinculaciones masivo es real”. En paralelo, abordó por primera vez el tema y dio por zanjada la salida del subsecretario: “Entrar en mayor debate de lo que va a ocurrir o no va a ocurrir me parece que ya no corresponde. Hay una decisión tomada: el subsecretario dejó de colaborar en el ministerio y en los próximos días vamos a nombrar un nuevo subsecretario, y seguiremos adelante en todo lo que sea progreso y desarrollo, porque la ciencia es muy importante”, dijo.

La controversia no se limita a la salida de Araos. Antes de hoy, dio a conocer que en la declaración de intereses y patrimonio de Lincolao hay tres sociedades sin declarar, una revelación que sumó presión sobre la ministra justo cuando intentaba bajar el volumen de la pelea pública. Ella respondió al medio que hay otros ministros que estarían en la misma situación, en un intento por relativizar el alcance del cuestionamiento y evitar que el foco quedara únicamente sobre su nombre.

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La secuencia deja dos frentes abiertos, pero ya con señales de cierre político. Por un lado, el Gobierno busca pasar la página en la Subsecretaría de Ciencia y nombrar en los próximos días a un nuevo subsecretario. Por otro, Lincolao intenta contener el daño reputacional que dejaron las denuncias cruzadas, las versiones sobre desvinculaciones masivas y la polémica por sus tres sociedades, mientras insiste en que la disputa debe quedar atrás.

Lo que quede de este episodio dependerá menos de nuevas declaraciones que de si el Ejecutivo consigue reemplazar rápido a Araos y aislar el golpe sobre la ministra. Por ahora, la propia Lincolao apostó por desactivar la crisis antes de que siguiera creciendo.

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