Oklahoma City Thunder y San Antonio Spurs, los dos equipos con mejor marca de la NBA, abrirán el Juego 1 de la final de la Conferencia Oeste el lunes en una serie que decidirá quién representará al Oeste en las Finales de la NBA. Entre ambos sumaron 126 victorias en temporada regular, una cifra que resume por qué esta eliminatoria llega con aroma de choque entre potencias y no de sorpresa pasajera.
El Thunder llega sin haber perdido un solo partido de playoffs esta postemporada. Barrió a Phoenix Suns en la primera ronda y luego eliminó a Los Angeles Lakers, con su victoria 115-110 en el Juego 4 como el único encuentro cerrado de su recorrido hasta ahora, el único decidido por cinco puntos o menos. Shai Gilgeous-Alexander, el MVP vigente, ha encabezado el empuje de Oklahoma City, pero su campaña también se ha sostenido en capas: Ajay Mitchell tomó el relevo cuando el guardia Jalen Williams quedó fuera por lesión, Chet Holmgren e Isaiah Hartenstein formaron una pareja temible por dentro, y Lu Dort junto con Alex Caruso aportaron el filo de dos vías que ha convertido al equipo en una máquina difícil de desgastar.
San Antonio llega después de vencer a Minnesota Timberwolves en seis juegos y volver a la final del Oeste por primera vez desde 2017. Si el Thunder ha sido invencible en octubre y mayo, los Spurs fueron un dolor constante para Oklahoma City durante la temporada regular: ganaron cuatro veces en cinco enfrentamientos, tres de esos triunfos por doble dígito. El golpe más sonoro llegó el 23 de diciembre, cuando San Antonio aplastó a Oklahoma City por 20 puntos; dos días después, volvió a ganarle por 15 en Oklahoma City. También superó al Thunder en las semifinales del NBA Cup, otra señal de que este cruce no llega equilibrado por la tabla, pero sí cargado de antecedentes.
La diferencia está en que San Antonio también ha crecido a toda velocidad. Victor Wembanyama, Jugador Defensivo del Año, encabeza un núcleo joven que incluye a Stephon Castle, Devin Vassell, Julian Champagnie, Dylan Harper y Keldon Johnson, ganador del premio al Sexto Hombre del Año. De'Aaron Fox es el único titular de los Spurs que ya había jugado un partido de playoffs antes de esta postemporada, un dato que dice bastante sobre lo nuevo que es este grupo en esta escena. Para Oklahoma City, además, sigue abierta la posibilidad de recuperar a Jalen Williams, una vuelta que cambiaría el dibujo de una serie que ya tiene suficiente peso sin añadidos.
Lo que empieza el lunes no es solo una final de conferencia. Es la primera gran prueba entre dos equipos jóvenes, profundos y ya capaces de dominar el presente. Oklahoma City llega con la ventaja de la invencibilidad en playoffs. San Antonio llega con el antecedente de haber mandado en la temporada regular. Esa tensión, más que cualquier etiqueta, es la que debe decidir quién da el paso siguiente hacia las Finales.

