Mañaneros 360 se quedó a negro durante 17 segundos este jueves, alrededor de las 14:39, en pleno último tramo del programa presentado por Adela González y Javier Ruiz. La señal del estudio desapareció durante unos 10 segundos y, cuando volvió, la imagen y el sonido aún tardaron unos 7 segundos más en estabilizarse.
Ruiz estaba hablando con expertos judiciales sobre el confinamiento obligatorio en el contexto del brote de hantavirus en el crucero MV Hondius cuando la emisión se vino abajo. Minutos después, el presentador explicó al aire que la tormenta que azotaba el exterior había afectado también al estudio de Prado del Rey, en la Comunidad de Madrid, donde se graba el espacio de La 1 de TVE. “Se están apagando los monitores, que nos hemos ido a negro”, dijo. “Tal grado de lluvia, tal diluvio universal ahí fuera, que está habiendo apuros incluso aquí en esta santa casa”.
El momento dejó una escena insólita en directo, con el propio Ruiz bromeando: “Adela, ahora vamos a buscar la canoa y a ver si salimos de aquí”. González respondió con una referencia directa al temporal: “Es un término muy poco meteorológico, pero está cayendo la mundial. Recordemos que hay media España que está en aviso amarillo y algunas partes como Albacete, por ejemplo, y Toledo, con avisos naranja, pues fortísimas lluvias y tormentas”.
El apagón llegó en una jornada marcada por las lluvias intensas y por avisos meteorológicos en buena parte de España, especialmente en zonas de Castilla-La Mancha y Madrid. La incidencia televisiva, aunque breve, coincidió con una emisión en la que el propio contenido informativo ya estaba conectado al mal tiempo y a sus efectos sobre la programación en directo.
El episodio también sirve para mirar el momento de forma más amplia: en abril, La 1 lideró la franja matinal con una cuota del 15,3%, mientras Mañaneros 360 registró un 16,3%, 488.000 espectadores de media y 2.118.000 contactos, según los datos citados. En su segundo bloque, el programa promedió un 12% de cuota, 935.000 espectadores y 1.694.000 contactos.
Lo que ocurrió este jueves no fue una simple caída técnica. Fue una interrupción breve, sí, pero suficiente para dejar en pantalla el choque entre un temporal real y un programa que, por unos segundos, quedó literalmente a oscuras. Y ocurrió en una emisión que ya hablaba precisamente de lluvias, riesgo y confinamientos.
