Kidd Voodoo quiso cantar con Pablo Alborán, y la idea que muchos miraron con recelo terminó convertida en una colaboración cerrada cara a cara en Chile, hace unos cuatro meses. La canción, Dando Vueltas, llegó primero como una pieza suya, grabada solo por él, y ahora forma parte del empuje previo a Euforia, su nuevo disco, que sale este jueves 14 de mayo.
"Todos me miraron y me dijeron ¿Alborán? ¿no será un poco complicado? Y yo dije, no, no es complicado, es imposible", recordó el artista, que explicó que desde hace tiempo quería trabajar con el músico español. "Yo siempre quise hacer una canción con él, de hecho, yo tengo covers de sus canciones en mi Instagram privado", dijo. La gestión no fue instantánea: su equipo preguntó al menos dos veces por la colaboración sin recibir respuesta, hasta que Alborán vino a Chile y el encuentro resolvió lo que por meses parecía improbable.
El videoclip de Dando Vueltas se filmó en Madrid, en una casa antigua de alrededor de 1720, con una grabación en cinta y en un formato viejo, además de poco margen para rodarlo. El resultado acompaña un lanzamiento que llega después de un año de actividad intensa para Kidd Voodoo, quien sacó Satirología vol. 3 y Satirología deluxe antes de Euforia y luego marcó historia con 12 shows en el Movistar Arena.
Ese ritmo también explica cómo se hizo el álbum. Euforia se grabó durante nueve meses entre Estudios del Sur y Estudio Los Lobos de Pichilemu, a partir de 13 demos y con solo 8 canciones. El propio cantante dijo que revisó las letras 500 veces y que el disco no fue pensado para disparar un boom de streaming ni para llegar al número uno. "No me interesa ser el número 1 con este disco, quiero que noten que está bien hecho", afirmó.
También contó que le habría gustado dedicarle todavía más tiempo: "A mí me encantaría, pero me encantaría en el alma tomarme dos años para hacer un disco". Pero este trabajo nació con otra lógica, más contenida que sus proyectos de reguetón anteriores y construida desde una selección más pequeña de ideas, incluso aunque venía de una etapa de enorme exposición. El título apareció, según dijo, en medio de los 12 conciertos en el Movistar Arena: "El nombre salió entre medio de los 12 Movistar."
Por eso Euforia llega como una señal precisa del momento de Kidd Voodoo: un artista que viene de llenar un escenario grande, de cerrar una colaboración que parecía difícil y de presentar un disco corto, afinado y deliberado. La respuesta a la pregunta central ya está a la vista: no buscó un golpe fácil, sino un álbum trabajado para que se note el oficio antes que el ruido.
