El Corte Inglés y Star Wars han abierto en España la primera tienda inmersiva de productos oficiales de la saga, con dos espacios instalados en centros comerciales de Madrid y Málaga. La propuesta ocupa más de 250 metros cuadrados y recrea el ambiente de Tatooine, uno de los escenarios más reconocibles del universo creado por George Lucas.
La tienda reúne figuras oficiales de distintos personajes y productos de Hasbro, LEGO, Funko, Simba y Editorial Planeta. También incluye demostraciones, actividades, sorteos y sorpresas para los visitantes. En El Corte Inglés de Sanchinarro, los niños pueden además participar en la construcción de un gran mural inspirado en Grogu con piezas de LEGO.
La apertura llega a menos de una semana del estreno en cines de Star Wars: The Mandalorian and Grogu, previsto para el 21 de mayo, y se apoya en una franquicia que sigue moviendo público y mercancía a partes iguales. The Mandalorian sigue disponible en exclusiva en Disney+ y ya suma tres temporadas, un recorrido que ha reforzado el peso de Grogu dentro de la saga.
La elección de Tatooine no es casual. Ese paisaje desértico tiene una presencia central en The Mandalorian y sirve como hilo visual para una tienda pensada para que el visitante no solo compre, sino que entre durante unos minutos en la estética de la galaxia de Star Wars. La figura de Grogu, además, se ha convertido en uno de los personajes más reconocibles y queridos del universo de Lucas, y la inauguración se apoya en ese tirón para unir experiencia y venta en el mismo espacio.
La contradicción, si la hay, está en que una propuesta que se presenta como inmersiva sigue siendo también una operación comercial muy clara. Pero esa mezcla es precisamente la apuesta: convertir el lanzamiento del nuevo filme y la vigencia de la serie en una cita física para el público español, antes de que la atención vuelva a la pantalla grande el 21 de mayo.
Si la tienda logra llenar sus dos sedes, habrá demostrado que Star Wars sigue teniendo capacidad para salir del catálogo y ocupar metros cuadrados reales en el centro de una ciudad. Si no, quedará como otra prueba de que la galaxia más famosa del cine aún depende de que sus fans crucen una puerta para mantener vivo el negocio.

