Baba Miller tiene una nueva cita con la NBA. El alero de Cincinnati fue invitado al NBA Draft Combine, que se celebrará del 10 al 17 de mayo en Chicago, Illinois, y se convirtió en el primer jugador de los Bearcats desde Jacob Evans III en recibir esa llamada.
La invitación coloca a Miller entre 73 atletas procedentes de la universidad, la G League y el exterior que fueron citados al proceso de evaluación. Para Cincinnati, el momento pesa más de lo que parece: el programa lleva un largo tramo sin un jugador en la NBA, y Miller llega como la prueba más reciente de que todavía puede producir talento listo para el siguiente nivel.
Su temporada de despedida dio argumentos sólidos para estar ahí. Miller promedió 13,0 puntos, 10,3 rebotes, 3,7 asistencias y 1,2 tapones por partido, además de ser elegido al segundo equipo del Big 12 y al Big 12 All-Newcomer Team. También se convirtió en el primer Bearcat en integrar un equipo All-Big 12 en los primeros tres cursos del programa en la conferencia, un dato que explica por qué su nombre aparece ahora en la lista de seguimiento de la liga.
El peso del Big 12 en esta camada también es evidente. La conferencia aporta 17 jugadores en total al Draft Combine, una muestra del nivel de exposición que consiguió durante la temporada. Miller no estará solo en ese escaparate: el ex delantero de Cincinnati Dillon Mitchell también recibió una invitación después de pasar la última campaña en St. John’s, donde firmó 8,3 puntos y 7,0 rebotes por encuentro.
La comparación interna es inevitable en un programa que ha visto irse a varios nombres antes de encontrar impacto en la NBA. Tari Eason pasó por Cincinnati antes de transferirse a LSU en 2021, después de la salida de John Brannen y la llegada de Wes Miller, y fue elegido 17.º en el draft de 2022 por los Houston Rockets. Trevon Scott, otro ex Bearcat, llegó a firmar un contrato de 10 días con los Brooklyn Nets durante la temporada pasada. Miller entra ahora en esa misma conversación, pero con una diferencia importante: esta vez, Cincinnati no está mirando el pasado. Está intentando volver a la mesa donde se decide el futuro.
Lo que ocurra en Chicago puede ayudar a fijar esa dirección. Para Miller, el Combine es la oportunidad de convertir una gran temporada universitaria en una posición real dentro del tablero del draft. Para Cincinnati, es una señal de que su mejor argumento para volver a producir profesionales puede estar ya en marcha.
