La pasajera española del MV Hondius que dio positivo por hantavirus seguía ingresada este miércoles en la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alta Especialización del Hospital Gómez Ulla, en Madrid, y su estado era estable. Trece viajeros españoles más del crucero permanecen en cuarentena en ese centro sin síntomas, mientras dos mujeres hospitalizadas en Alicante y Barcelona continúan con pruebas negativas y también sin señales de enfermedad.
El brote vinculado al barco crucero hantavirus mv hondius ya ha dejado tres muertes confirmadas entre los pasajeros, según la Organización Mundial de la Salud, que también ha verificado varios contagios asociados al viaje. El MV Hondius zarpó desde un país sudamericano el 1 de abril, y las autoridades sanitarias siguen reconstruyendo el itinerario de la tripulación y de los pasajeros para cortar cualquier cadena de transmisión.
La situación se concentra ahora en Madrid, donde la paciente española recibe atención en aislamiento, mientras el resto del grupo permanece bajo observación. Las dos mujeres ingresadas en Alicante y Barcelona no viajaron en el buque: fueron contactos breves de una mujer neerlandesa que se infectó y murió, un dato que subraya cómo el alcance del episodio se extendió más allá de quienes estuvieron a bordo.
Este miércoles, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades dijo que no hay evidencia de que el hantavirus esté comportándose de forma distinta en transmisibilidad o gravedad respecto de la variante Andes ya conocida. Esa valoración busca poner un límite a la alarma, aunque no reduce la presión sobre los sistemas de salud que están siguiendo el caso en varios países.
Argentina respondió al brote enviando insumos diagnósticos a Senegal, Sudáfrica, Países Bajos, España y Reino Unido. El material incluye reactivos, controles positivos, placas y anticuerpos para pruebas PCR y ELISA, con capacidad para unas 2.500 pruebas, y el Ministerio de Salud argentino dijo que fue preparado y transportado bajo estrictas condiciones de bioseguridad.
La ayuda llega al mismo tiempo que Buenos Aires recortó 1.162 millones de pesos al funcionamiento del Instituto de Salud Carlos Malbrán, una reducción de algo más del 2% de su presupuesto, publicada en el boletín oficial el lunes por la noche. El instituto es el centro de referencia para diagnóstico e investigación epidemiológica, justo cuando su trabajo vuelve a ser clave para dar respuesta a una emergencia sanitaria que ya cruzó fronteras.
La combinación de una paciente estable, trece personas en cuarentena, dos mujeres sin síntomas y tres muertes confirmadas marca un escenario de contención, pero no de cierre. Mientras continúan las pruebas y la vigilancia internacional, la pregunta inmediata no es si el brote existe —eso ya quedó claro—, sino cuántos más casos pueden aparecer entre los pasajeros y contactos que aún están bajo seguimiento.
